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«Vuelvo a YouTube», la red social que está de moda

La empresa está viviendo su segunda edad de oro y ya se ha convertido en la tercera plataforma más vista en los televisores españoles

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Gonzalo Mozas Martín
27.03.2026

En un momento marcado por el contenido fugaz, en el que apenas dedicamos quince segundos a un vídeo antes de pasar al siguiente, parecía imposible que una plataforma como YouTube pudiera resurgir de las cenizas. Contra todo pronóstico, la que fue la red social por excelencia vuelve a ver la luz en un mundo en el que cada vez cuesta más mantener la atención de los espectadores.


Según Sara Polo, redactora de El Mundo en la sección de cultura, esta segunda edad dorada de YouTube ha venido para quedarse. La red social a la que todos dábamos por muerta ahora sorprende con cifras que alcanzan los 122 millones de usuarios al día: «Ya no es solo público joven, es todo tipo de audiencia. Se ha convertido en una plataforma más, como Movistar+, por ejemplo», explica la periodista.


Cómo estalló la burbuja

Para entender la vuelta de los creadores a YouTube hay que preguntarse por qué se fueron en un primer momento y cómo la plataforma dejó de ser el epicentro de la actividad audiovisual online. Hace una década, los youtubers brotaban como setas. En un mundo tan competitivo, la búsqueda de visibilidad empujó a muchos creadores a cruzar líneas rojas.


 «Con tal de ganar visibilidad, los creadores empezaron a hacer contenido de todo tipo», recuerda Polo, citando el caso de ReSet, el youtuber que en 2017 publicó un vídeo en el que ofrecía galletas rellenas de pasta de dientes a un mendigo. «Ahí empieza la crisis reputacional de YouTube, al menos en España».


Después de varios escándalos de este tipo, la empresa cambió su cultura interna. Tal y como explica la periodista, YouTube pasó de cuidar mucho a los creadores -a quienes se les asignaba un manager encargado de ayudarles a desarrollar su carrera- a centrarse en la publicidad.


La desconfianza en los youtubers hizo que la empresa apostase por impulsar a los medios tradicionales, que buscaban a la desesperada una salida a su propia crisis. Así, muchos de los creadores dejaron en estado vegetal sus canales, sintiéndose abandonados por YouTube y motivados por las nuevas oportunidades que ofrecía el mercado -cómo convertirse en influencer en Instagram o mudarse a Twitch-.


Resurgir de entre las cenizas

Durante años, todo apuntaba en una dirección: vídeos cada vez más cortos, diseñados para captar nuestra atención en cuestión de segundos, integrados en plataformas diseñadas únicamente sobre esta idea -como es el caso de TikTok-. Pero el modelo ha empezado a mostrar signos de desgaste.


Aunque YouTube también cuenta con su propio formato de vídeo corto, los shorts, la empresa ha sabido leer el cansancio colectivo que generan las redes sociales. «Ahora estamos presenciando la vuelta al vídeo largo», explica Polo. «La gente quiere volver a ver contenido un poco más elaborado, desde el salón de su casa».


Tal y como señala la periodista, no se trata solo de un cambio en la duración de los contenidos, sino también en la forma en que los consumimos. YouTube es la tercera plataforma más vista en las televisiones españolas, haciéndole la competencia a Netflix y Amazon Prime.


De los Oscars a Cristiano: todos miran a YouTube

Los creadores de contenido no son los únicos que han sabido ver las oportunidades que ofrece la red social en este momento. Los medios tradicionales han decidido apostarlo todo en la plataforma: la BBC genera contenido exclusivo para su canal de YouTube y la cadena de televisión americana ABC ha anunciado que retransmitirá los premios Oscars en la plataforma a partir de 2029 -una noticia que fue objeto de broma en la gala de este año-.


Hacerse con los derechos de retransmisión de eventos que siempre han estado en la televisión convencional no es nada nuevo, ya lo hizo Netflix con la NFL, por ejemplo. Pero, en el caso de Youtube, estamos hablando de particulares que compran la licencia para emitir el contenido y lo hacen libremente a través de su canal.


El ejemplo más paradigmático es el de Cristiano Ronaldo. El futbolista se hizo con los derechos de retransmisión deportiva de varias competiciones: primero con el torneo profesional de pádel de Arabia Saudí y, después, con la MMA. Todo esto a través de su canal de YouTube, creado en verano de 2024 -en menos de dos años se ha hecho con 78 millones de suscriptores- y cuyo lanzamiento se convirtió en el mayor de la historia de la plataforma.

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