Quevedo hace Canarias viral y no es casualidad
La promo de El Baifo ha convertido el nuevo disco de Quevedo en mucho más que un lanzamiento musical. Identidad canaria y storytelling: así se construye una campaña pensada para dominar las redes

Marta de la Torre
29.05.2026
¿A ti también se te ha llenado el feed de spots de Canarias? Durante semanas, internet estuvo lleno de pistas, vídeos, imágenes y referencias relacionadas con el nuevo proyecto del artista canario. Y lo curioso es que mucha gente habló del álbum antes incluso de escucharlo entero.
Eso es precisamente lo que hace interesante la promo de El Baifo. No se ha sentido como la típica campaña para “vender” música. Más bien parecía un universo visual apareciendo poco a poco en redes sociales, casi como si todo internet estuviera intentando descifrar qué iba a pasar después.
Porque ahora mismo la música ya no vive solo en Spotify. Vive en TikTok, en memes, en edits, en comentarios y en stories compartidas. Y Quevedo lo sabe hacer perfectamente.
Promo a golpe de scroll
Gran parte de la campaña estaba diseñada para moverse rápido por internet. Y eso se nota desde el primer momento. Clips cortos. Imágenes fáciles de compartir. Publicaciones que parecían sacadas directamente de un moodboard de TikTok. Todo daba sensación de estar preparado para circular por redes sin parecer publicidad tradicional.
Y ahí está uno de los grandes aciertos de toda la promo. La campaña no interrumpía el contenido que consumías todos los días. Parecía formar parte natural de él. Para el periodista musical Alberto Palao, una de las claves del éxito está en cómo Quevedo decidió transmitir el proyecto desde el principio: «La manera de comunicarlo: a través de una tela gigante en mitad de Madrid y también con esa falsa entrevista con Jordi Évole. Ha querido generar conversación a través de sus acciones y no por el anuncio de nuevo disco. Algo que no es nuevo, pero que en su caso funciona.»
Y probablemente ahí está la diferencia. Porque realmente muchas de las estrategias que ha utilizado Quevedo ya existían antes. Pero el contexto cambia completamente cuando entiendes cómo funciona internet ahora mismo.
En plataformas donde todo desaparece rápido y donde la atención dura segundos, conseguir que una campaña haga parar el scroll ya es complicado. Pero conseguir que la gente la comparta, construya sus propias teorías o siga hablando de ella días después… eso ya es otra historia. Y El Baifo consiguió exactamente eso.
Canarias como identidad
Una de las cosas más interesantes de toda la campaña es cómo utiliza Canarias como parte central del relato. No como decoración. No como algo secundario. Como identidad pura. Durante años parecía que para llegar lejos había que sonar y parecer «internacional», casi eliminando cualquier referencia demasiado local. Pero internet ha cambiado bastante esa lógica. Ahora lo que más conecta suele ser precisamente lo que se siente real.
Sobre esto, el periodista de LOS40 explica que actualmente muchos artistas están utilizando sus raíces como una forma de conectar emocionalmente con el público: «Los artistas actualmente están llevando lo local a lo global y no al revés. Es fácil identificarse con una infancia, unas calles y una forma tranquila de ver la vida.»
Y es interesante porque la campaña no funciona únicamente por las referencias visuales. Funciona porque detrás hay emociones bastante universales: nostalgia, identidad o la sensación de querer volver a un lugar que sientes como casa.
El propio Alberto Palao relaciona este fenómeno con otros artistas que también han construido parte de su narrativa alrededor de sus raíces: «Muchos artistas, como Quevedo o Bad Bunny, ven su tierra como algo nostálgico. Una infancia feliz o recuerdos de adolescencia. Un lugar seguro. Algo a lo que todo el mundo, sea de donde sea, quiere volver.»
Y por eso hay tanta gente que ha conectado con la estética del proyecto aunque no sea de Canarias. Porque las referencias pueden ser locales, pero las emociones que transmiten son completamente globales.
La música también sostiene el relato
La estética funciona, sí. Pero la música también mantiene esa sensación de identidad y coherencia que aparece constantemente en la promo.
«Al final pone en valor la música de la mano de Los Gofiones: un grupo de folklore canario con el que Quevedo conecta varias generaciones», explica Alberto Palao. El periodista también destaca cómo esa canción resume gran parte de la esencia del proyecto:«No solo habla de su tierra volcánica y del sentimiento de pertenencia, sino que también da espacio a los que vinieron antes que él.»
Ahí está una de las razones por las que el álbum se siente tan sólido: toda la narrativa visual termina teniendo sentido también desde lo musical.
Entonces, ¿puede cambiar la forma de promocionar música?
La campaña de El Baifo demuestra que internet ya no premia únicamente la música o el producto final. Premia las ideas que consiguen generar cierta identidad y comunidad.Pero también deja otra idea interesante: aunque la promo haya parecido enorme y muy novedosa, realmente bebe de estrategias que ya hemos visto antes dentro de la industria musical.
Probablemente esa sea una de las grandes conclusiones que deja El Baifo: en un feed lleno de contenido que desaparece a los pocos segundos, conseguir que la gente quiera compartir, comentar y volver a hablar de tu proyecto sigue siendo lo más difícil de todo.Y también lo más valioso.